Localizadas las ruinas del Monasterio de Osina, de época visigótica, en Liébana

Localizadas las ruinas del Monasterio de Osina, de época visigótica, en Liébana
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Una expedición arqueológica liderada por el historiador Angel Ocejo Herrero e Ivan Alonso Vega ha podido localizar y documentar las ruinas de uno de los monasterios clave de Liébana del siglo VIII, en tiempos de Pedro de Cantabria.

Siguiendo las indicaciones de Iván Alonso Vega, un lugareño de la Hermida, el equipo del historiador Angel Ocejo Herrero descubrió un monasterio que quedaba en la memoria de los habitantes y mencionado en el Cartulario de Santo Toribio en una carta del Siglo IX, pero que casi nadie era capaz de situar. Localizado en un lugar sólo accesible a través de senderos tortuosos, a dos horas andando desde La Hermida, se identificaron los restos de un edificio de piedra, 200 metros más abajo del bien denominado «Collado de Ossina». El Monasterio del cual quedan en pie los 4 muros con una altura de menos de un metro, está en estado de abandono total, cubierto de zarzas y con partes en via de dislocación. El edificio contaba con un corral formado por muros de contención que sirvieron de contrafuerte al edificio principal.

Croquis de la Iglesia del Monasterio de Osina, en La Hermida, Liébana

Monasterio de Ossina

El nombre de Ossina (o Ossicia, o Oscia) aparece en la Carta la màs antigua (aunque no fechada) del Cartulario de Santo Toribio de Liébana titulada «Carta de Ome bueno que fundo Yglesias. ««Benedictus et domna Ellesinda abuerunt filios in Albaro, Divigra et Ossicia«. Era la hija de Benedicto y Elesinda, los fundadores del linaje de los «Comite de Livana» (Conde de Liébana) que volvería a ser el Condado de Liébana cuando se consolida el Reino de Asturias fundado por sus descendientes. Ossina nació hacia el año 615, y fundó este «Monasterio» con un pequeño grupo de monjas hacia el año 640. El Monasterio, muy alejado de todo, fue abandonado en el año 829 y las monjas trasladadas al Monasterio de San Salvador de Villenia, monte arriba, cerca de Pembes en Liébana.

El collado de Osina, en la Hermida

El historiador Eduardo Jusué nos habla, en 1904, de las monjas que vivieron en este Monasterio en una carta del año 829, (prevamiente datada en 779 por error del copista), titulada «Carta de la iglesia de San Salvador de Velaña e su casa e Monasterio en Osina y de otras cosas» en estos términos :«en la carta vemos que el monasterio de Osina se anexiona al de San Salvador de Veleña y es muy expresiva la frase en que dice que las monjas de Osina cerca de la Hermida dan cuenta anual a los de Velaña se dice «ad suma parte» de Velaña y en efecto Osina cerca de la Hermida está como si dejáramos a raíces de los picos de europa a unos 120 metros de altitud mientras que Veleña está cerca de Pembes a unos 1.000 metros de altitud. Entre los objetos cedidos por el monasterio de Osina al de Veleña figuran tierras, viñas, manzanos, libros y de modo que a la vez que nuestros esforzados Reyes de Asturias, por medio de las armas, rechazaban la morisma que se había apoderado de toda España, otros españoles retirados en lo más recóndito de los valles de la provincia de santander iniciaron la reconquista literaria dedicándose a la oración y al estudio. Esta carta 779 y las dos siguientes del 790 y 796 son las más antiguas del cartulario puestas las anteriores, hemos visto que están equivocadas. Note el lector que las tres indicadas cartas hacen referencia a San Salvador de Beleña y al monasterio de Osina y el de Aguas Cálidas hoy La Hermida».

Angel Ocejo Herrero, tomando medidas en un esquinal del Monasterio de Osina.

Este hallazgo ha sido documentado por el equipo de Angel Ocejo, tomando medidas, realizando croquis, y sacando fotos del lugar, con el objetivo de realizar posteriormente investigaciones arqueológicas y ofrecer una datación precisa del lugar. El Monasterio de Osina es un edificio clave de la Liébana visigótica de la cual queda mucho por investigar. Recordemos que en 1910, se encontró en la Hermida un tesoro visigodo de monedas de oro de la época de Leovigildo, a pocos metros del Monasterio de Aguas Cálidas, el otro monasterio altomedieval de la Hermida.

Henry

Enamorado de Liébana y aficionado a la Historia.

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