Entrevista (fictiva) a Pedro de Cantabria en 710
Pedro : hola que haces por ahí forastero?
Periodista : ¿ Usted es Pedro de Cantabria ? ¿El Duque de Cantabria?
Pedro : si, que quieres?
Periodista : Vengo del siglo XXI, y quisiera hablar con su Señoría para conocerle mejor y hablar de Usted a mi vuelta al futuro, para los que estudian la Historia.
Pedro : bueno, hay mucho que contar, por dónde empezamos?
Periodista : pues hábleme un poco de su padres y ancestros.
Pedro: pues mi padre ya murió y soy nieto del Rey Achila que casó con una de las hijas de Benedicto y Elesinda, los condes de este lugar de Liébana. Benedicto era un romano de aqui de toda la vida, sus ancestros son los que mandan aquí este valle desde siempre. Benedicto se casó con una princesa visigoda: Elesinda, que todo el mundo tenía que llamar DOMNA Elesinda por ser familia de Chindasvinto, aquel Rey que tomó el poder con más de 80 años. Mi abuelo le ha conocido muy bien y siempre se refiere a él con cierto respeto, porque era temible según él. Ahora quiere imitarle, poniéndose de Rey y lo ha conseguido, a pesar de ser una locura por su edad. Pero no podemos decirle nada porque nos dice «Mira Chindasvinto que estuvo de Rey hasta los 90 años y tomó el poder a la misma edad que yo» !
Periodista : Pero aquí el Rey no es Rodrigo ? ¡Es lo que se lee en nuestros libros de Historia!
Pedro: en serio? Rodrigo es un usurpador que ha surgido en la Bética. Vamos a ver lo que va a pasar con él. Como ya sabes, ha muerto el Rey Witiza el año pasado, a finales de 709. Pero sus hijos no han conseguido ponerse de acuerdo entre ellos para la sucesión y encima tienen muy poco apoyos entre los nobles. Mi abuelo tuvo que ponerse de Rey, para acabar con aquel tumultuo en Toledo: un dia era Rey Romulo y al día siguiente era Rey Olemundo o Ardabasto! Ya fue mi abuelo a Toledo para avisarlos: «como siguais asi me pongo yo de Rey!» les dijo. No pensaban que lo iba a hacerlo por su edad avanzada. Que mal conocen mi abuelo cuando tienen una idea…alli se puso él de Rey.
Periodista : pero Don Pedro, cual fue su papel en este caos?
Pedro : Como ya sabes, yo era Princeps Militiae al servicio del Rey Witiza hasta su muerte, como también lo fui también de su padre Egica, es decir comandante supremo de los ejércitos de Hispania. Mi misión era mantener el orden, levantando tropas en toda Hispania, sobre todo en el Norte, para guerrear allá donde el señor rey me mandaba al encuentro de los enemigos. Pero con aquellos insensatos yo me volví a Liébana para no ver aquello y porque es una locura estar al servicio de aquella familia, cree me.
Periodista : Y que vas a hacer ahora que ha muerto tu señor Rey Witiza?
Pedro: yo ya no espero nada de Toledo, se ha convertido en un nido de vivoras, los tres vástagos siguen peleando entre ellos, pero algunos se han cansado de sus andanzas y las noticias no son buenas, porque ha surgido otro Señor ambicioso en la Bética llamado Rodrigo, que se ha proclamado Rey de Hispania nostra.
Periodista : y porque no sales a la defensa de los hijos de Witiza? ¿No es tu deber?
Pedro : era mi deber cuando trabajaba por su padre Witiza que era un libertino imprevisible, todo el contrario de su padre Egica, que era intransigente con los nobles, los judios o cualquier discusión que podia terminar en ejecución: un tio duro sin mucha compasión. Todo eso acabó volcando el reino en una tensión continua. Fue muy duro estar a servicio de un padre y su hijo con aquellos caracteres… Además Witiza habia matado a mi primo segundo Favila en Galicia hace 10 años de un bastonazo, aunque no murió alli, sino en la Asturia en sus palacios, a cuenta del golpe que recibió… En fin, nada màs morir Witiza, sus hijos me mandan castigar a los Wascones que no se meten con nadie, solamente porque mataron a un enviado de Toledo porque venía con aires de soberbia. Yo no quiero saber nada de ellos. Además nosotros, los Cántabros, somos visigodos como ellos, nunca se han metido con nosotros y han sabido batallar para defenderse. Somos un pueblo de nobles y temidos guerreros, tenemos con los Wascones respeto y buen menester.
Periodista : desobedeciste a las órdenes reales ?
Pedro : te perdono forastero viajero del tiempo pero ya te tenía que haber cortado la cabeza por la barbaridad que acabas de decir. Yo NUNCA desobedezco a mi Rey. EL REY ES MI ABUELO AQUILA POR AHORA. No podemos dejar Hispania sin defensa, con los enemigos a nuestra puerta, me han contado que han delatado a una expedición mora de reconocimiento en Tarifa el otro día. Cualquier día tenemos a los moros en la puerta de casa. Nosotros, los Cántabros, sabemos obrar a causas mayores que nuestro pueblo pequeño en número pero grande en valor. Cuando el Rey, la Cristiandad, el honor nos llama, no tergiversamos ni negociamos (saca la espada de su vaina); ¡ACTUAMOS SIN TEMBLAR EL PULSO! Pero por ahora el único Rey que reconozco es mi propio abuelo y yo levantaré mi espada (une el gesto a la palabra) por él si me lo pide, y moriremos juntos si hace falta.
Periodista : Entonces porque estàs aquí paseando en vez de luchar alli en Wasconia?
Pedro: al principio organicé una expedicion para ir a la guerra con los wascones, pero al final he dejado a mis hermanos Wascones en paz. No iba a matarlos por capricho de estos Toledanos infames que ninguno de ellos se merece el trono. Además mi abuelo Aquila me lo ha prohibido. «Ni hablar que nos matemos por el beneficio de aquellos vividores» dijo. Y tampoco podemos apoyar a Rodrigo por robar el bastón de Rey a los de Toledo sin consultar a nadie.
Periodista : Entonces quién manda hoy aquí en Hispania?
Pedro : por ahora vamos a dejar pelear los hijos de Witiza con Rodrigo. Mi abuelo es el que manda, que guarda el tesoro real, ya no habla con los hijos de Witiza, ni con Rodrigo. Se ha cansado de todos ellos y ha decidido ir a la Tarraconense a ver a los francos para tratar de encontrar aliados, con toda la autoridad de un Rey.
Periodista : pues menudo revoltijo! Entonces tu que haces aqui con tus hijos?
Pedro: yo tengo esta noble familia que cuidar, aqui ves a mis dos hijos Alfonso y Fruela, estamos persiguiendo un oso! Son muy diestros en la caza y me matan un dia un lobo, otro dia un oso. Con diez años no mataba yo tantos animales, pero claro son dos, se entienden fenomenal, y son muy buenos haciendo las cosas a su manera. Un gran futuro les espera.
Periodista : no lo sabes bien!
Pedro : adios forastero, no nos detengamos que se nos va escapar el oso!

